LA PROFESIONALIZACIÓN DEL TRABAJO SOCIAL

En México, como en otros países donde la religión católica predomina, la historia del Trabajo Social tuvo sus raíces en las actividades de caridad y asistencia. En la época de la Corona española, la acción de la Iglesia era la única forma de ayuda social, la cual se dirigió especialmente a los grupos autóctonos que quería convertir al catolicismo. Esta intervención caritativa continuó durante el periodo de la Independencia, debido, por un lado, al caos político y social prevaleciente y, por otro, a la incapacidad del gobierno por mejorar la situación. Este escenario se mantuvo con la reconstrucción del Estado, como consecuencia de la Revolución de 1910 (Evangelista, 2001; Herrasti y Rodríguez, 1975; Valero, 1999).

El nacimiento del nuevo régimen después de la Revolución provocó la separación entre la Iglesia católica y el Estado mexicano, dando al gobierno laico el control y la dirección de la intervención social. Durante este periodo, y hasta el principio de los años 30, el país presenció un proceso de consolidación del Estado. El surgimiento de instituciones públicas dependientes del Gobierno tuvo una influencia favorable en el Trabajo Social, el cual comenzó a ser reconocido como profesión. Fue así como hacia el fin de los años 30, la creación y la puesta en marcha de instituciones directamente vinculadas con la educación, la salud y la asistencia social jugaron un rol muy importante en la creación de las primeras escuelas de Trabajo Social.

El Trabajo Social mexicano se desarrolló paralelamente con la consolidación económica y política del país, caracterizado por una vocación de ayuda y asistencia. Entre 1933 y 1980 se observó la creación de 61 escuelas, de las cuales 66% fueron fundadas entre 1968 y 1978 (Valero, 1999). La mayoría de estas escuelas ofrecían una formación técnica y otras otorgaban diploma de licenciatura. Este diploma de primer ciclo en educación superior comprendía cuatro años y medio de formación universitaria.

Un hecho importante que no se puede omitir, porque toca directamente a la profesionalización de esta disciplina, se vincula con la aparición de formas ideológicas apoyadas por aportes teóricos y metodologías derivadas de las teorías de la dependencia, centroperiferia y del neo marxismo. Este movimiento académico, llamado “reconceptualización” (cfr. Faleiros, 1980), fue promovido por teóricos de América del Sur e influyó profundamente al Trabajo Social durante la década de los setenta (Ander  Egg, 1977). Durante este movimiento, y algunos años después, muchas instituciones de enseñanza y algunos profesionales rechazaron la asistencia social, las técnicas y el trabajo institucional. Esto motivó un divorcio entre la formación académica y la práctica profesional, situación contradictoria, ya que en las instituciones se continuó realizando un trabajo social asistencialista.

A partir de los años 70, la profesión de Trabajo Social se encontró entre dos posiciones opuestas. La primera —más ideológica y vinculada con la enseñanza—, adoptó una orientación de “emancipación pluralista liberadora”, que apoyó acciones de transformación social, inspirándose en las ideas de la reconceptualización. En tanto que la segunda —“adaptativa-dominante”—, puso en juego mecanismos de relativización y de mediación de problemas, y necesidades individuales y sociales (Evangelista, 2001).

Esta última vía transformó gradualmente la profesión hacia un Trabajo Social comprometido con la aplicación de políticas sociales, pero desprovisto de una crítica de los cuestionamientos de la problemática social. Durante esta metamorfosis, el Trabajo Social desarrolló una técnica instrumental que le permitió operacionalizar las acciones del Gobierno en el trabajo de campo, sin por ello participar en la planificación ni en la programación de la intervención. Así, los trabajadores sociales desplegaron su actividad en instituciones gubernamentales, realizando acciones fragmentadas muy superficiales y sin espíritu crítico.

Asimismo, en la reflexión acerca de la sistematización de su campo de acción restringido, los trabajadores sociales buscaron en algunos casos el apoyo teórico de otras disciplinas sociales del exterior de México. Es notable que actualmente los cambios en el Trabajo Social estén estrechamente vinculados con la modernización del Gobierno y con las políticas de bienestar social; no obstante, durante las dos últimas décadas se ha observado una creciente inserción de los trabajadores sociales en las empresas privadas y en las asociaciones civiles.

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: